Vasitos de mousse de mascarpone con cerezas

P1140453Ha venido Borja de Roma.  Borja es el tercero de nuestros hijos, y lleva 5 años viviendo en Roma sin pisar Madrid.  Ha venido ahora tres semanas, y estamos intentando verlo mucho, hacerle las comidas que le gustan, reunir a toda la familia para que se vean…  Días intensos, ¡por los que no podemos más que dar gracias a Dios!

Uno de los postres que más le gustan es el Tiramisú, y compré queso mascarpone para prepararlo un día.  Pero sobró, y he aprovechado este fin de semana para hacer una mousse.  Ya la había hecho una vez, con caramelo y galleta y otra receta distinta.  Esta vez tenía unas cerezas en la nevera y la serví en vasitos con la fruta cortada.  Estaba muy rica.

Es una receta muy fácil, ya veréis.  Lo más largo es partir las cerezas…  y conseguir luego limpiarse bien los dedos y las uñas, ¡que se quedan teñidos de rojo!  Va la receta:

INGREDIENTES para 8 vasitos:

  • 150 g de leche condensada
  • 250 g de queso mascarpone (o de cualquier queso para untar que os guste)
  • 200 g de nata para montar
  • 36 cerezas (4 cerezas por vasito partidas en dados, más una entera para decorar)

MODO DE HACERLO:

Se monta la nata a punto de nieve.  La nata monta mucho mejor si está fría.  Se reserva.

Se mezcla la leche condensada con el queso con la ayuda de unas varillas.  Cuando está bien integrado, se añade la nata montada y se incorpora con movimientos envolventes y unas varillas para que no se baje.  Se mete en una manga pastelera y se reserva en la nevera.

 

Mientras, se deshuesan las cerezas y se parten en dados.

Se pone en el fondo de cada vaso el equivalente a dos cerezas partidas en dados, se cubren con una capa de mousse (con la ayuda de la manga pastelera), se vuelve a poner cerezas y se cubren con otra capa de mousse.  

 

Se decora con una cereza entera.  También usé para decorar esta vez unas hojas de menta, que tengo el jardín lleno y nunca sé cómo usarla. 

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Mousse de mascarpone

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Juan tiene una tía, Maribel, que es muy generosa.  Aparte de acordarse siempre de los cumpleaños y santos de los más pequeños y de comprarles unos regalos estupendos, y de sus cartas a los Reyes Magos que son la pera, nos invita a los mayores a comer a sitios buenísimos un par de veces al año.  Son unas comidas que disfruto mucho, por la compañía y por la calidad de los sitios que elige.  En el último pedí una mousse de queso que estaba buenísima, y decidí que tenía que replicarla.  Estaba servida en un vasito, con galleta molida por encima (no debajo del queso, con lo que se había mantenido crujiente) y frutos rojos.  La hice un par de veces, y mi hija Sol la preparó un día para llevarla a una cena con amigos.  Pero…  en vez de frutos rojos la adornó con hilos de dulce de leche por encima, y estaba riquísimo.

El fin de semana pasado hice tiramisú y me sobró mascarpone.  Y esta semana he repetido la mousse de queso aprovechado el mascarpone en vez del queso de untar que suelo utilizar.  

Lo más pesado de esta receta es montar las claras y la nata.  Pero aparte de esto no tiene ninguna dificultad.  Va la receta:

INGREDIENTES:

  • 250 g de queso de untar o de mascarpone, a temperatura ambiente
  • 500 ml de nata
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 4 huevos

Para adornar:  un par de galletas tipo Digestive y frutos rojos o un par de cucharadas de dulce de leche

MODO DE HACERLO:

Se separan las claras de las yemas.  Se montan las claras a punto de nieve.

Después se monta la nata.

Se baten las yemas con el azúcar.  Se añade el queso y se sigue batiendo.

Se añade a esta mezcla la nata montada, batiendo con movimientos envolventes para que no se baje la nata.  Y, de la misma manera, se añaden por ultimo las claras.

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Se reparte la mousse en vasitos y se mete en la nevera.

Antes de servir, se adorna con galletas tipo Digestive molidas.  Por encima se puede poner algún fruto rojo (grosellas, frambuesas, arándanos…)  o, como hice yo copiando a Sol, dulce de leche.  Para esto hay que calentar el dulce de leche unos 20 segundos en el microondas, pues si no es demasiado espeso para adornar nada.