Bica

P1130016El 17 de octubre celebramos el aniversario de la fundación del colegio por San Vicente de Paúl (creo que ya he contado en alguna ocasión que soy profesora en un colegio francés, privado y católico, al que también van mis hijas).  Ese día las de 6º de primaria organizan un desayuno al que invitan a las monjas, a los profes y a las mayores del cole.  Huelga decir que lo que sobra se lo toman ellas luego, por supuesto.  Y siempre sobra, porque traen un montón de comida y de bebida todos los años.  Hay  una norma:  por grupos, representan a los diferentes países en donde hay colegios de la Congregación (que se llama Union-Chrétienne de Saint Chaumond) y por lo tanto los desayunos tienen que representar la gastronomía de cada uno de esos países.  Y este año le ha tocado a mi hija pequeña llevar algo característico de Portugal.  Para hacerlo más fácil, tenía que ser para celíacos, pues cada vez hay más intolerancia al gluten entre los profes y las alumnas.  Preparamos unos pasteles de Belén sin gluten, y sobraron un montón de claras de huevo que se quedaron en la nevera muertas de risa.

Todo esto para contaros que no sabía qué hacer con tanta clara, y se me ocurrió preparar una bica.  Es un bizcocho muy típico gallego, esponjoso, que no lleva levadura. pero sí claras a punto de nieve y nata montada.  Va la receta

INGREDIENTES:

  • 12 claras de huevo
  • 1/2 l de nata para montar (con un mínimo de 35% de materia grasa)
  • 500g + 50 g de azúcar
  • 500 g de harina

MODO DE HACERLO:

Se precalienta el horno a 200 grados.

Se empieza separando las yemas de las claras.  Se montan éstas a punto de nieve firme.  Es más fácil hacerlo si se dividen las claras en dos cacharros.  Aunque yo tengo unos metálicos grandes, y ahí caben bien.  Cuando están montadas, se les añade 500 g azúcar poco a poco y se sigue batiendo para incorporarlo bien.  Se reserva.  Los otros 50 g de azúcar se usan más adelante.

Se monta también la nata.  La nata monta mejor si está muy fría, y el cacharro donde se va a montar también.  Yo meto otro cuenco grande metálico en el congelador unos 10 minutos, y el brik de nata montada también.

Se tamiza la harina (importante para que no queden grumos) sobre las claras, y se mezcla con unas varillas con movimientos envolventes, para que no se bajen mucho las claras y quede esponjoso el bizcocho.  Por último se incorpora la nata de la misma manera que la harina.

Se forra un molde rectangular grande con papel sulfurizado, se vierte la mezcla, se cubre con los 50 g de azúcar que faltaban y se mete al horno, que bajaremos a 180 grados.

P1130015

Tarda unos 45 minutos en hacerse, de todos modos al cabo de 30 minutos se puede ir comprobando la cocción pinchando la masa con una aguja:  si ésta sale limpia es que ya está la bica.  Se saca del horno, y se espera a que se temple para desmoldarla.

P1130017

 

 

Anuncios

“Postre pesado”

P1130056

Realmente, se le podría llamar tarta de dulce de leche, pero en mi familia siempre lo hemos llamado así:  “postre pesado”.  Uno de mis tíos paternos lloraba de pequeño cuando lo preparaban en su casa, porque le gustaba tanto que no podía dejar de comer, pero luego se ponía malísimo porque es una verdadera losa en el estómago.  De ahí el nombre.

No tengo fotos de la preparación, porque es un clásico en casa y pensaba que había colgado la receta hace tiempo (propósito:  hacer un índice de las recetas que he escrito ya para que no me vuelva a pasar esto).  Ha sido Javi quien se dio cuenta de que no estaba en el blog al escribir su post de esta semana.  ¡No me lo podía creer, si la hago muy a menudo!:  a mi hijo José no le gusta el chocolate, y muchas veces pide este postre por su cumple o su santo.  La primera vez que lo probó era un enano, y había pedido por su cumpleaños una tarta azul.  En aquella época no se usaba tanto el fondant como ahora (no se usaba nada, vamos).  Se me ocurrió hacer el postre pesado y poner colorante azul al merengue, y a José le encantó.  Desde entonces lo pide casi siempre.  

Un consejo:  que la comida sea ligerita, porque este postre es muy contundente.  Un plato único basta.  Va la receta para unas 12 personas.  Para menos, podéis dividir las cantidades por dos, y usar un bote pequeño de leche condensada:

INGREDIENTES:

  • 1 bote grande de leche condensada
  • 1/2 paquete de galletas (tipo María, o digestive)
  • 100 gr de mantequilla
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas de azúcar glace

MODO DE HACERLO:

Meter el bote de leche condensada dentro de una olla a presión, cubrir con agua (o por lo menos que el agua llegue a la mitad de la lata), y ponerlo a cocer 30 minutos desde que empieza a salir el vapor por la válvula.  Si no se tiene olla, se puede cocer en una cacerola normal, pero en vez de media hora tarda 3 horas en quedarse marrón:  se cubre la lata de agua, se pone primero a fuego fuerte hasta que el agua empieza a hervir y se baja entonces el fuego.  A mitad de cocción se le da la vuelta a la lata.

Pasado el tiempo de cocción de la leche, se saca del agua y se deja a temperatura ambiente hasta que se enfríe un poco, una media hora por lo menos.  Tened cuidado y no abráis la lata en seguida, pues la leche condensada cocida puede saltar y os podéis quemar.

Mientras, se tritura la galleta.  Se puede hacer en el vaso de la batidora, con la Thermomix o, en su defecto, metiendo las galletas en una bolsa de plástico y pasándoles el rodillo por encima (y si tampoco hay rodillo, una botella de vino por ejemplo hace el apaño).  Se derrite la mantequilla (se puede hacer en el microondas), se mezcla la galleta con la mantequilla y se cubre con esta masa el fondo de un pyrex.  Se mete en la nevera.

Se separan las yemas de las claras y se montan éstas a punto de nieve fuerte.  Cuando ya están montadas, se añaden las cucharadas de azúcar glace, se baten un poco más y se reservan.

Se abre la lata, y se mezcla la leche condensada marrón con las yemas;  lo suelo hacer con las varillas eléctricas, porque a mano cuesta más.  Se enciende el gratinador del horno para que se vaya calentando.

Se saca el molde de la nevera, se cubre la galleta con la leche condensada, y ésta con el merengue.  Se mete a gratinar (tened cuidado, que no tarda más que uno o dos minutos en tostarse el merengue, y de ahí a que se queme pasan solo unos segundos.  Lo digo por experiencia, más de una vez he tenido que quitar el merengue y hacer otro.)   No lo volváis a meter en la nevera si lo vais a comer pronto.  Al hacerlo en un pyrex, no se desmolda.

Se puede dejar preparado de un día para otro, pero siempre es mejor hacer el merengue y gratinarlo en el último momento.  Las claras se conservan bien en la nevera, sin montar, claro, de un día para otro.

¡A ver si os gusta nuestro “postre pesado”!

 

Flan de queso sin horno

P1120976

¡Y otra receta gallega más!  He necesitado varios intentos hasta dar con la receta definitiva, pero lo he conseguido.  Se puede hacer de dos maneras distintas, una más rápida con la Thermomix, y otra un poco más lenta sin ella.  En cualquier caso, no se tarda más de 15 ó 20 minutos en prepararlo, y el resultado es espectacular.   Al ser un flan, hay que poner caramelo en la base del molde.  Podéis hacerlo casero, poniendo en un cazo dos cucharadas colmadas de azúcar y una de agua;  se mezcla bien el azúcar y el agua antes de ponerlo al fuego, y luego ya no se toca hasta que empieza a tomar color dorado.  Entonces se retira del fuego para que no se queme y se vierte en el molde.  Aunque lo más rápido es utilizar caramelo de bote, que es también muy bueno.  Depende del tiempo y las ganas que tengáis…

 

 

En esta ocasión he usado un molde alargado, de bizcocho.  En cuanto al queso…  en los ingredientes he puesto la cantidad que utilicé la última vez:  280 gramos.  ¡La única razón para esta cantidad tan rara es que es lo que tenía en la nevera!  Imagino que con 300, o con 250, saldrá igual de bueno.

Y si queréis enteraros de las tomaduras de pelo que llevo sufriendo una semana por culpa de este flan de queso, Javi os lo cuenta en su blog, mimadretieneunblogdecocina.com.  Gajes del oficio de madre despistada…

INGREDIENTES:

  • 1/2 litro de leche
  • 1/2 litro de nata líquida para postres 
  • 250 g de azúcar
  • 280 g de queso de untar (también se puede usar Mascarpone, por ejemplo)
  • 2 sobres de cuajada
  • caramelo líquido para la flanera

MODO DE HACERLO:

1.- Con Thermomix:

Bañar una flanera con caramelo líquido.

Poner en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes y programar 90º de temperatura, 10 minutos, velocidad 4.

Verter la mezcla en la flanera, dejarlo un rato hasta que se temple y meter luego en la nevera un par de horas por lo menos.

2.-  Sin Thermomix

Bañar una flanera con caramelo líquido.

Diluir la cuajada en un vaso de leche.  Mezclar el resto de la leche, la nata, el azúcar y el queso con la batidora y poner en un cazo al fuego.  Cuando esté a punto de hervir, retirar del fuego, verter la leche con la cuajada, y removiendo sin parar volver a poner al fuego.  Hay que esperar a que hierva y dejarlo luego uno o dos minutos más, sin parar de remover para que no se pegue. 

Verter en la flanera y, como en la versión rápida, esperar una media hora hasta que se temple un poco para meterlo en la nevera.

 

Bautizo de Arturo

h¡6 nietos ya!  Tengo que actualizar mi perfil.  El último, Arturo, nació el 24 de julio, día de Santa Cristina, el santo de su abuela paterna.   El sábado pasado toda la familia se reunió para celebrar su Bautizo.  Unas 70 personas en total, de las que casi la mitad eran niños.  ¡Una gozada!

Para la ocasión, mi nuera y mi hijo organizaron una merienda a base de chocolate con churros, mediasnoches rellenas, sandwiches de rúcula, rollitos de queso roquefort y de paté…  Ellos se ocuparon de lo salado, y yo de lo dulce (salvo unos bizcochos buenísimos que hizo la abuela Cristina).   Entre los sobrinos, Santi, que es celíaco.  Aquí os dejo una foto de los pasteles que le hice, gluten free.

IMG_20170916_154836_651

No tienen misterio: en Mercadona venden un hojaldre sin gluten buenísimo.  La crema pastelera hecha sólo con maicena tampoco tiene gluten, ni la manzana, ni la frambuesa, ni la mermelada que usé para dar brillo a la manzana, ni el almíbar con el que pinté las frambuesas para que brillaran, ni la tarta de queso caliente que colgué el otro día.  Para los que no tenemos problemas con el gluten hice también pasteles de frambuesa y de manzana (con hojaldre normal esta vez), la misma tarta de queso y, a petición de Helena, mi nuera, unas tartas de café que están para chuparse los dedos.

Pero lo importante no era la merienda.  Lo importante es que por el Sacramento del Bautismo Arturo es ya hijo de Dios- incorporándose así a la Iglesia – y recibe la Gracia santificante, a la que acompañan las virtudes y los dones del Espíritu Santo.  El Bautismo perdona los pecados y la pena debida por éstos, imprime en el bautizado el carácter imborrable que le asemeja a Cristo y da la gracia sacramental que le ayudará durante toda su vida a crecer en la fe, en el amor a Dios, en sabiduría y en santidad.  Pequeña catequesis en un blog de cocina, deformación profesional, jeje…  ¡Día grande en la familia, pues, el del Bautizo de Arturo! 

Tarta de queso “caliente”

P1120927

Esta es otra de las recetas “gallegas”.   Cuando comes o cenas fuera, la tarta de queso es típica en los restaurantes de las Rías Bajas.  Lo normal es que te den la tarta “fría”, es decir:  galleta en la base, crema de queso cuajada a base de gelatina o de sobres de cuajada, y mermelada por encima.  En pocos sitios te ofrecen la tarta “caliente”;  no es que se coma caliente realmente, sino que está hecha al horno y no suele tener mermelada ni salsas de ningún tipo.  Esta es la que más me gusta, y probé varias recetas hasta dar con la “definitiva”, como dicen mis hijos.  

Este verano la he hecho unas 5 ó 6 veces.  Aunque casi me quedo sin hacerla, porque se me habían olvidado las cantidades de azúcar y maicena.  Así que me vine al blog a buscarla…  ¡y no la había colgado todavía!   Imperdonable.  Para remediarlo, a los pocos días de volver a Madrid la hice, con el único fin de poder escribir este post.  Bueno, y también porque está muy rica.  Aquí va, por lo tanto, la receta de queso “caliente” definitiva.

INGREDIENTES:

  • 500 g de queso para untar
  • 250 gr. azúcar
  • 50 gr. harina de maíz (o de trigo, pero con la de maíz sale más esponjosa)
  • 2 huevos + 2 claras
  • Mantequilla para untar el molde

MODO DE HACERLO:

Precalentar el horno a 180º.

Mezclar el queso con la harina primero, con una cuchara de madera (cuesta un poco al principio, aunque dejando el queso fuera de la nevera una hora es mucho más fácil).  Añadir el azúcar y seguir mezclando. 

Montar las 4 claras a punto de nieve.

Añadir a la mezcla las 2 yemas, y por último las claras a punto de nieve.

Untar ligeramente un molde con mantequilla, cubrir el fondo con papel sulfurizado y untarlo también con mantequilla.  Verter la masa y cocer en el horno al baño María, unos 35-45 minutos, a 180º.  Sacar la tarta del horno cuando, al pincharla con una aguja, ésta salga limpia.

P1120910

Sube mucho en el horno pero en cuanto se saca, baja.

Esta muy buena acompañada con salsa de toffee…  pero esta receta se queda para otro post.

 

 

Tarta “Regalo”

P1120460Soy un caos.  Tan pronto escribo cuatro entradas el mismo día, como me paso meses sin publicar ninguna.  Hoy tengo mucho “material” y tiempo para escribir.  Pero me parece que dejaré varias recetas en “Borradores”, para ir publicándolas poco a poco.

Esta tarta ha sido el regalo de santo de Rosario a María (María celebra su santo el día de la Cruz de mayo, como su abuela).  Rosario es la pequeña, y María la penúltima.  Rosario estaba muy ilusionada con hacerle a María un regalo sorpresa.  Se pasó horas buscando recetas por Internet (se ve que lo de mirar libros de cocina ya no se lleva), y cuando decidió qué tarta quería hacer nos fuimos las dos a comprar los ingredientes, mientras María estaba en volley.  Hay que reconocer que María encontró la bolsa y vio lo que había dentro, pero no se imaginaba así la tarta.

La base era una Sachertorte rellena de mermelada de fresa.  Tuvo su dificultad, porque había que rellenar las bolsas vacías de Conguitos y Lacasitos con servilletas y pincharlas en unas pajitas, como si se estuvieran vaciando sobre la tarta, y hubieran derribado unas cuantas galletas del borde.  Había que esperar a que la cobertura de la tarta estuviera fría, pero no lo suficiente como para que no se pegaran encima los chocolates…  Una vez hecha, tuvimos que quitar una de las bandejas de la nevera porque no cabía de alto.  Y por supuesto, María tuvo prohibida la entrada en la cocina toda la mañana.

Lo mejor:  la cara que puso María cuando la vio.  Lo segundo mejor, lo contenta que estaba Rosario con la sorpresa que le había dado.  Y lo último, que estaba buenísima!!  No me enrollo más, va la receta:

INGREDIENTES:

Para la tarta:  Receta de la tarta Sacher

Para la decoración:

  • 1 paquete grande y otro pequeño de Conguitos y de Lacasitos (o de mini nubes, jelly beans…  cualquier “chuche” pequeña que os guste)
  • 1 caja de galletas alargadas de chocolate blanco
  • 2 pajitas de las (articuladas) y 2 servilletas

MODO DE HACERLO:

Una vez que tenemos la tarta cubierta con el chocolate, dejamos que se enfríe un poco.  Sobre la tarta ponemos los conguitos en una mitad y los Lacasitos en la otra.  La separación entre ambas mitades no tiene que ser una línea recta.  En cada mitad, en uno de los extremos de la tarta, pinchar la parte corta de las pajitas en la tarta.  Rellenar las bolsas con una servilleta de papel cada una, y pincharlas en las pajitas hasta bastante abajo.  Hacer una montañita con los chocolates al pie de cada una de las pajitas.  A decir verdad, en la receta original parece ser que pintaban las pajitas con el chocolate de cubrir la tarta y les pegaban chocolates, pero nosotras lo intentamos y no se sujetaban; así que lo arreglamos con la montañita.  Disponer las galletas de chocolate alrededor de toda la tarta menos por el lado opuesto a las pajitas, donde se juntan los conguitos y los lacasitos.  Si son demasiado largas, cortarlas por la mitad con un cuchillo sin sierra bien afilado.  Poner conguitos y lacasitos por el borde de la tarta en ese trozo, y algunos en el plato como si se hubieran “desbordado” de la tarta.

P1120462

¡Y a comer!  Eso sí, no os sirváis un trozo muy grande, ¡que es una “bomba” de azúcar!

¡Muchas felicidades, María!

Macedonia de frutas

P1120419Para compensar la receta anterior, hoy toca receta fácil, fácil, pero rica, rica, que diría Arguiñano.  Y una manera buenísima para que tomen fruta los que sólo comen plátano – y gracias –  de casa.  Siempre me da un poco de pereza, de inicio, cortar toda la fruta en daditos.  Pero todo es ponerse, porque la verdad es que no se tarda nada.  Empiezo cortando las frutas que no se oxidan, y acabo siempre por las manzanas para que no se pongan feas.   Doy los ingredientes para 8 personas con la fruta que usé, pero cada uno puede ponerle la fruta que más le guste:

INGREDIENTES:

  • 2 plátanos
  • 2 mandarinas
  • 2 kiwis
  • 2 peras
  • 2 manzanas
  • 6 fresas grandes
  • 4 cucharadas de azúcar
  • el zumo de medio limón

 

MODO DE HACERLO:

Se pelan las mandarinas y se sacan los gajos con un cuchillo dejando las pieles que los separan.  Sueltan zumo al hacer esto, que se aprovecha para verterlo en el bol donde se va a ir poniendo la fruta.

Pelar mandarina

Se parten las fresas en daditos.  Y se pelan y parten los plátanos, los kiwis, las peras y las manzanas,  procurando que todos los trozos de fruta sean más o menos del mismo tamaño.  Se espolvorea con las cucharadas de azúcar y se echa por encima el zumo de limón.   Se deja así una media hora (fuera de la nevera), durante la cual la fruta va soltando jugo.  Se remueve toda la fruta para que se mezclen bien los tipos de fruta y el jugo, y se sirve.