Crostata de mermelada

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En nuestros viajes a Roma a ver a Borja siempre tomo esta tarta en el desayuno, y me encanta.  Pero hasta este año no he sabido cómo se llamaba:  “crostata”.  Me recordaba a una tarta que tomaba de pequeña en casa de Ana, una de mis íntimas amigas del cole.  Encontré una receta para la masa de la tarta, la “pasta frolla perfecta para la crostata”, en un blog de cocina italiano, Dolcissima Stefy,  y estaba deseando hacerla.  Pero a mi hijo Juan no le gusta mucho la mermelada.  Este fin de semana no venía a comer, así que aproveché para hacer crostata.  Hice la masa a mano, aunque podría haberla hecho en la Thermomix o en un robot que me regalaron hace un par de años.  Y aunque sea un poco laborioso, no se tarda más de cinco minutos.  En la receta original la mantequilla se añade fría, esto es lo que hace algo difícil el amasado al principio.  Se puede poner a temperatura ambiente, costará menos mezclarlo todo; pero en este caso no se debe trabajar la masa en exceso, para que quede realmente “quebrada”.  Y, para cortar las tiras, estuve buscando una ruedecita en zigzag que tengo desde que era pequeña, pero no la encontré por ningún sitio, asi que las corté con un cuchillo por las buenas.

Va la receta.

INGREDIENTES:

  • 500 g de harina
  • 200 g de azúcar
  • 200 g de mantequilla
  • 30 ml de agua
  • 2 yemas de huevo y un huevo entero
  • ralladura de un limón
  • 1 bote de mermelada

 

MODO DE HACERLO:

Mezclar bien los huevos con el azúcar, añadir la harina y la ralladura de limón.  Se añade la mantequilla cortada en dados y el agua, y se amasa hasta obtener una masa lisa y homogénea.

Se envuelve en papel film y se deja en la nevera por lo menos media hora.  Se precalienta el horno a 180º.

Pasado este tiempo, se divide la masa en dos partes y se extiende una de ellas con el rodillo (espolvoreando harina encima de la mesa para que no se pegue la masa), hasta dejarla de un grosor de unos 4 mm.  Se unta un molde con mantequilla, y se pasa la masa al molde con ayuda del rodillo.

Se cortan los bordes que sobran.  Se rellena con el bote de mermelada.

Se extiende la otra mitad de la masa y se corta en tiras para decorar la tarta por encima como si fuera un enrejado.  Unir los extremos de las tiras con los bordes de la tarta, o doblar éstos hacia adentro.

Se mete la tarta en el horno, y se deja 40 ó 45 minutos, hasta que esté dorada.

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Tarta de cumpleaños

P1130388No sé si os acordáis de la tarta que mi hija pequeña, Rosario, le hizo a su hermana María por su santo.  Pues esta vez era el cumpleaños de Rosario (¡12 años ya!), y buscó ella misma la tarta que quería.   Vio el diseño, por así decirlo, en una página de internet, pero luego decidió el tipo de bizcocho que quería y con que bañarla.  

El bizcocho es de chocolate, según una receta del chef francés Cyril Lignac que encontré en un blog (francés también):   “C’est ma fournée”.  Lo hice una vez tal y como está explicado en el blog, con una cobertura de chocolate, aunque en un molde de rosca:  

P1130242El bizcocho les encantó, pero el baño de chocolate no tanto, así que no colgué la receta (porque, si os acordáis, sólo cuelgo las que tienen éxito en casa).  

El baño de la tarta no es fondant, es chocolate blanco con colorante alimentario azul.  Y el resto de la decoración, obra de Rosario.  A los nietos les ha encantado:  “¡Es el mar, mira los ositos en sus barcos!”, decía Juan, el mayor.  “¡Son flotadores!”, contestaba Rosario.  El caso es que estaba buenísima.  Pequeña, eso sí:  he usado el molde más pequeño que tenía, de 20 cm de diámetro.  La próxima vez doblaré las cantidades.  Va la receta.

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

  • 200 g de chocolate negro
  • 250 g de mascarpone
  • 4 huevos a temperatura ambiente
  • 75 g de azúcar glass
  • 40 g de harina

Para la decoración:

  • 180 g de chocolate blanco
  • colorante alimentario azul
  • galletitas de osito
  • gominolas en forma de aro

MODO DE HACERLO:

Sacar los huevos y el queso mascarpone de la nevera una hora antes de hacer el bizcocho, por lo menos.

Precalentar el horno a 150º, con calor arrriba y abajo;   y con ventilador si es posible.  

Derretir el chocolate.  Normalmente lo hago al baño María, pero hoy lo he derretido en el microondas.  4 minutos primero a 400W, pero luego lo he puesto dos minutos más porque no se había derretido.  Moverlo con una espátula al sacarlo para que se acabe de derretir del todo.

Poner en un bol el queso mascarpone, y batirlo un poco con la batidora de varillas para ablandarlo un poco.  Verter el chocolate derretido encima del queso y volver a batir con las varillas.

Ir añadiendo los 4 huevos, de uno en uno.  Cada vez que se añade un huevo hay que batir con las varillas unos 30 segundos, para que se incorpore bien antes de echar el siguiente.

Se añade entonces el azúcar, se mezcla con las varillas y por último se añade la harina tamizada, y mezclar suavemente.

En la receta que he seguido se insiste mucho en que se hornee el bizcocho encima de una lámina de silicona para que el bizcocho quede suave.  Así que he echado mano de un molde al que le he quitado la base, he puesto papel de aluminio sobre la lámina de silicona como aconsejaban en el blog y el aro del molde sobre él.  Aunque en la receta no decían nada de engrasar el molde, yo lo he hecho:  he engrasado el molde y el papel de aluminio.

Se vierte la mezcla en el molde, y se hornea a 150º unos 30 minutos.  Tiene que quedar hecho por los bordes, pero el centro tiene que temblar un poco, como un flan.  Se saca entonces del horno, y se mete en la nevera unas dos horas para que se enfríe antes de decorarlo.

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Hasta aquí la receta del bizcocho.

Y ahora, la decoración de Rosario:  Se necesita una tableta de 180 g de chocolate blanco.  Se derrite en el microondas también y se le añaden 6 gotas de colorante alimentario azul.   Se cubre la tarta con este chocolate encima de una rejilla, y se rodea de barritas de chocolate y galleta antes de que se endurezca el chocolate, para que se peguen bien al borde.  

Para la arena de la playa, se machacan galletas.  Se decora el mar con gominolas en forma de aro, con un osito de galleta dentro de cada una.  Se pueden poner también ositos en la arena, como si estuvieran tomando el sol.  Y alguna sombrillita también, aunque hoy no teníamos en casa.

Se vuelve a meter en la nevera, pero aconsejo sacarla por lo menos media hora antes de tomarla para que se temple, está más rica.

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Roscón de Reyes con Thermomix (2)

P1130232En la primera entrada de Roscón de Reyes que publiqué no escribí la receta ni los ingredientes, porque tomé la receta del libro de Thermomix.  Rectifico pues con esta entrada, donde voy a escribir tooooooodos los pasos para conseguir un roscón bueno, casero y blandito.  La receta y los ingredientes están pues copiados del libro, pero los tiempos de reposo y levado de la masa son los que he medido este año en mi cocina…  en donde de vez en cuando no hace mucho calor.

INGREDIENTES:

Para el azúcar glas aromatizado:

  • 120 g azúcar
  • piel de 1 limón , (sin la parte blanca)
  • 1 piel de naranja, (sin la parte blanca

Para la masa madre:

  • 70 g leche
  • 10 g levadura prensada fresca, de panadería
  • 1 cucharadita azúcar
  • 130 g harina de fuerza

Para la masa:

  • 60 g leche
  • 70 g mantequilla, (a temperatura ambiente)
  • 2 huevos
  • 20 g levadura prensada fresca, de panadería
  • 30 g agua de azahar
  • 450 g harina de fuerza
  • 1 pellizco sal

Para decorar el roscón, al gusto:

  • Huevo batido
  • fruta escarchada
  • almendra laminada cruda (se tuesta en el horno)
  • Azúcar humedecido

MODO DE HACERLO:

Se empieza haciendo el azúcar glas aromatizado con naranja y limón:  con el vaso y las cuchillas muy secos pulverizar el azúcar programando 30 segundos, velocidad progresiva 5-10.  Añadir las pieles de limón y naranja a través del bocal y programar 15 segundos, velocidad progresiva 5-10. Retirar a un bol y reservar.

Sin limpiar el vaso, poner todos los ingredientes de la masa madre en el vaso y programar 15 segundos, velocidad 4. Se retira la masa del vaso y se forma una bola que se mete en un bol cubierta con agua templada.  Se espera a que la bola de masa flote y doble su volumen (un cuarto de hora aproximadamente).  

Se pone entonces en el vaso el azúcar glas aromatizado reservado, los ingredientes de la masa y, por último, la masa madre.  Se programa 30 segundos, velocidad 6.  Luego se amasa 3 minutos, vaso cerrado, velocidad Espiga. La masa se moverá formando una bola. Se cubre la Thermomix con trapos y se deja reposar la masa dentro del vaso hasta que la masa salga por el bocal .  En la receta original el tiempo de espera es aproximadamente de una hora.  Pero en mi cocina, en invierno (que es cuando hago roscones) la masa tarda en subir de dos a tres horas.  Hay que tener paciencia, y esperar a que la masa haya subido bien.

Se baja la masa con la espátula por el bocal y se vuelve a amasar dentro del vaso programando 1 minuto, vaso cerrado, velocidad Espiga. Retirar la masa del vaso y ponerla sobre una superficie enharinada (estará blanda).   Se le da forma de bola, se hace un agujero en el centro y se va abriendo formando el roscón.  Se pone encima de una fuente de horno forrada con papel de hornear.  Se puede hacer un roscón grande (muy grande), o dividir la masa en dos una vez formada la bola y hacer dos roscones más pequeños (que es lo que hice yo esta vez).  Sí hay que tener cuidado en que el agujero del centro sea amplio, porque sino se cerrará cuando el roscón vuelva a subir.

Se pinta con huevo batido y se adorna al gusto, con frutas escarchadas, almendras laminadas  y azúcar humedecido (en mi caso, sólo almendras y azúcar).  Para hacer el azúcar humedecido, se pone azúcar en un plato, se espolvorea con un poco de agua y se mezcla.  Se mete la sorpresa por debajo del roscón, envuelta en un trozo de papel de horno.  Se deja reposar hasta que doble su volumen (otra hora aproximadamente). 

P1130227Se precalienta el horno a 200º y se mete el roscón, a 200º los primeros 5 minutos y se baja luego a 180º, dejándolo unos 15 o 20 minutos más.  

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Este último paso se puede hacer al día siguiente:  preparas los roscones un día por la tarde, y cuando están en la bandeja de horno y han empezado a subir se tapan con film y se meten en la nevera.  A la mañana siguiente, por ejemplo, se sacan de la nevera, se enciende el horno a 50 º, se decoran los roscones y se meten al horno para que acaben de levar (esta última vez estuvieron 1 hora y media).  Se sacan entonces, se sube el horno a 200º durante 10 minutos, se meten los roscones y el resto igual, 5 minutos a 200 º y el resto del tiempo a 180º.  ¡Probadlo, que está muy bueno!

 

Salsa de toffee

P1130210He estado revisando las entradas del blog, y me he dado cuenta de que nunca colgué la receta de la salsa de toffee que suelo hacer para acompañar a la tarta de queso caliente.   Hay muchas recetas, Javi hace una con azúcar moreno que está muy rica.  La mía es con azúcar normal.  Va la receta:

INGREDIENTES: 

  • 100 g de azúcar
  • 10 ml de agua
  • 150 ml nata líquida para cocinar
  • 2 nueces de mantequilla

MODO DE HACERLO:

Lo primero es calentar la nata, sin que llegue a hervir.  Se puede hacer en el microondas, o ponerla en un cacharro a fuego bajo (yo suelo elegir esta segunda opción).  Hay que dejarla a mano mientras se prepara el caramelo. 

En otro cacharro se pone el azúcar y los 10 ml de agua.  Se pone al fuego hasta conseguir un caramelo rubio (sin remover el azúcar).  En ese momento hay que apartar el cazo del fuego y verter la nata sobre el caramelo.  Existe el peligro de que se desborde.  Para evitarlo, dos trucos:  que la nata esté templada por un lado, y echarla en dos o tres veces por otro.  Mientras se vierte la nata, se remueve con una cuchara de palo para que se deshaga bien el caramelo en la nata.  Cuando ya está, se añade la mantequilla, se remueve un poco… ¡y a servir!  

Por una vez, y sin que sirva de precedente, con estas cantidades no sale mucha salsa.   Si queréis más sólo tenéis que doblar las cantidades.

Está muy buena.  ¡A ver si os gusta!

Arroz con leche

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Con la cantidad de años que llevo haciendo postres, nunca había preparado arroz con leche, hasta hace un mes.  Todo porque había estado en unos ejercicios espirituales y, el último día, compré un libro de las recetas que preparan en la casa de ejercicios donde estuve (y donde habíamos comido estupendamente).  No nos habían dado arroz con leche de postre ningún día, pero vi la receta en el libro y pensé que, con lo expertas que eran en cocina tradicional, esta receta tenía que ser buena.   Tenía un resto de arroz en el armario, y un cacharro en el fuego que tenía que estar cociendo un buen rato, así que me puse a ello.  Como Javi estaba en Suecia y no lo probó (y le encanta) he tenido que repetir receta en menos de un mes.  Pero esta vez me han dejado, porque a (casi) todos les gusta muchísimo.

Las cantidades son para unas 10 personas.  Para menos, divididlo todo por dos.

INGREDIENTES:

  • 150 g de arroz
  • 2 litros de leche
  • 200 g de azúcar
  • 2 palos de canela, y canela en polvo
  • cáscara de limón
  • un poco de mantequilla 
  • Una buena dosis de paciencia…  o una olla exprés

MODO DE HACERLO:

Se unta el fondo de la cazuela con un poco de mantequilla, para evitar que se pegue el arroz con leche.  Se ponen todos los ingredientes juntos en una cazuela (menos la paciencia, que la tiene que llevar uno puesta). 

P1130204Se pone a fuego medio (lo he tenido en el 6 y medio sobre 9 30 minutos, y luego lo he bajado al 6), y se deja una hora (en la receta ponía 45 minutos, pero he ido mirando el tiempo y el mío ha estado una hora).  Hay que ir removiendo para que no se pegue, de vez en cuando al principio y constantemente al final.  Hecho de esta manera, queda espesito y muy suave. 

P1130205A los 45 minutos se retiran los palos de canela y las cáscaras de limón (que no tienen que tener blanco para que no amarguen).  

Se vierte en el cacharro donde se vaya a servir y se deja enfriar.  Se espolvorea con canela en polvo antes de servir.  Al día siguiente está mejor.

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En olla a presión, se deja 15 minutos sólo (pero luego hay que hervir a lo mejor a fuego rápido para que espese más;  no lo sé, porque no lo he hecho con olla, pero era lo que explicaba la receta de mi libro).

 

Bica

P1130016El 17 de octubre celebramos el aniversario de la fundación del colegio por San Vicente de Paúl (creo que ya he contado en alguna ocasión que soy profesora en un colegio francés, privado y católico, al que también van mis hijas).  Ese día las de 6º de primaria organizan un desayuno al que invitan a las monjas, a los profes y a las mayores del cole.  Huelga decir que lo que sobra se lo toman ellas luego, por supuesto.  Y siempre sobra, porque traen un montón de comida y de bebida todos los años.  Hay  una norma:  por grupos, representan a los diferentes países en donde hay colegios de la Congregación (que se llama Union-Chrétienne de Saint Chaumond) y por lo tanto los desayunos tienen que representar la gastronomía de cada uno de esos países.  Y este año le ha tocado a mi hija pequeña llevar algo característico de Portugal.  Para hacerlo más fácil, tenía que ser para celíacos, pues cada vez hay más intolerancia al gluten entre los profes y las alumnas.  Preparamos unos pasteles de Belén sin gluten, y sobraron un montón de claras de huevo que se quedaron en la nevera muertas de risa.

Todo esto para contaros que no sabía qué hacer con tanta clara, y se me ocurrió preparar una bica.  Es un bizcocho muy típico gallego, esponjoso, que no lleva levadura. pero sí claras a punto de nieve y nata montada.  Va la receta

INGREDIENTES:

  • 12 claras de huevo
  • 1/2 l de nata para montar (con un mínimo de 35% de materia grasa)
  • 500g + 50 g de azúcar
  • 500 g de harina

MODO DE HACERLO:

Se precalienta el horno a 200 grados.

Se empieza separando las yemas de las claras.  Se montan éstas a punto de nieve firme.  Es más fácil hacerlo si se dividen las claras en dos cacharros.  Aunque yo tengo unos metálicos grandes, y ahí caben bien.  Cuando están montadas, se les añade 500 g azúcar poco a poco y se sigue batiendo para incorporarlo bien.  Se reserva.  Los otros 50 g de azúcar se usan más adelante.

Se monta también la nata.  La nata monta mejor si está muy fría, y el cacharro donde se va a montar también.  Yo meto otro cuenco grande metálico en el congelador unos 10 minutos, y el brik de nata montada también.

Se tamiza la harina (importante para que no queden grumos) sobre las claras, y se mezcla con unas varillas con movimientos envolventes, para que no se bajen mucho las claras y quede esponjoso el bizcocho.  Por último se incorpora la nata de la misma manera que la harina.

Se forra un molde rectangular grande con papel sulfurizado, se vierte la mezcla, se cubre con los 50 g de azúcar que faltaban y se mete al horno, que bajaremos a 180 grados.

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Tarda unos 45 minutos en hacerse, de todos modos al cabo de 30 minutos se puede ir comprobando la cocción pinchando la masa con una aguja:  si ésta sale limpia es que ya está la bica.  Se saca del horno, y se espera a que se temple para desmoldarla.

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“Postre pesado”

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Realmente, se le podría llamar tarta de dulce de leche, pero en mi familia siempre lo hemos llamado así:  “postre pesado”.  Uno de mis tíos paternos lloraba de pequeño cuando lo preparaban en su casa, porque le gustaba tanto que no podía dejar de comer, pero luego se ponía malísimo porque es una verdadera losa en el estómago.  De ahí el nombre.

No tengo fotos de la preparación, porque es un clásico en casa y pensaba que había colgado la receta hace tiempo (propósito:  hacer un índice de las recetas que he escrito ya para que no me vuelva a pasar esto).  Ha sido Javi quien se dio cuenta de que no estaba en el blog al escribir su post de esta semana.  ¡No me lo podía creer, si la hago muy a menudo!:  a mi hijo José no le gusta el chocolate, y muchas veces pide este postre por su cumple o su santo.  La primera vez que lo probó era un enano, y había pedido por su cumpleaños una tarta azul.  En aquella época no se usaba tanto el fondant como ahora (no se usaba nada, vamos).  Se me ocurrió hacer el postre pesado y poner colorante azul al merengue, y a José le encantó.  Desde entonces lo pide casi siempre.  

Un consejo:  que la comida sea ligerita, porque este postre es muy contundente.  Un plato único basta.  Va la receta para unas 12 personas.  Para menos, podéis dividir las cantidades por dos, y usar un bote pequeño de leche condensada:

INGREDIENTES:

  • 1 bote grande de leche condensada
  • 1/2 paquete de galletas (tipo María, o digestive)
  • 100 gr de mantequilla
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas de azúcar glace

MODO DE HACERLO:

Meter el bote de leche condensada dentro de una olla a presión, cubrir con agua (o por lo menos que el agua llegue a la mitad de la lata), y ponerlo a cocer 30 minutos desde que empieza a salir el vapor por la válvula.  Si no se tiene olla, se puede cocer en una cacerola normal, pero en vez de media hora tarda 3 horas en quedarse marrón:  se cubre la lata de agua, se pone primero a fuego fuerte hasta que el agua empieza a hervir y se baja entonces el fuego.  A mitad de cocción se le da la vuelta a la lata.

Pasado el tiempo de cocción de la leche, se saca del agua y se deja a temperatura ambiente hasta que se enfríe un poco, una media hora por lo menos.  Tened cuidado y no abráis la lata en seguida, pues la leche condensada cocida puede saltar y os podéis quemar.

Mientras, se tritura la galleta.  Se puede hacer en el vaso de la batidora, con la Thermomix o, en su defecto, metiendo las galletas en una bolsa de plástico y pasándoles el rodillo por encima (y si tampoco hay rodillo, una botella de vino por ejemplo hace el apaño).  Se derrite la mantequilla (se puede hacer en el microondas), se mezcla la galleta con la mantequilla y se cubre con esta masa el fondo de un pyrex.  Se mete en la nevera.

Se separan las yemas de las claras y se montan éstas a punto de nieve fuerte.  Cuando ya están montadas, se añaden las cucharadas de azúcar glace, se baten un poco más y se reservan.

Se abre la lata, y se mezcla la leche condensada marrón con las yemas;  lo suelo hacer con las varillas eléctricas, porque a mano cuesta más.  Se enciende el gratinador del horno para que se vaya calentando.

Se saca el molde de la nevera, se cubre la galleta con la leche condensada, y ésta con el merengue.  Se mete a gratinar (tened cuidado, que no tarda más que uno o dos minutos en tostarse el merengue, y de ahí a que se queme pasan solo unos segundos.  Lo digo por experiencia, más de una vez he tenido que quitar el merengue y hacer otro.)   No lo volváis a meter en la nevera si lo vais a comer pronto.  Al hacerlo en un pyrex, no se desmolda.

Se puede dejar preparado de un día para otro, pero siempre es mejor hacer el merengue y gratinarlo en el último momento.  Las claras se conservan bien en la nevera, sin montar, claro, de un día para otro.

¡A ver si os gusta nuestro “postre pesado”!