Marquesa de chocolate

Screenshot_2020-01-27-21-41-42-227_com.miui.galleryHace unos años, mi marido probó en una cena una tarta de chocolate que le encantó.  Desde entonces (6 años) está pidiéndome que le hiciera “un brownie” como ése que había probado, “muy poco hecho por dentro”.  Lo intenté con varias recetas, con el horno más fuerte y más flojo, dejándolo más o menos tiempo…  pero nada.  No daba con la receta del “brownie”. 

Este fin de semana, decidí “tirar de hemeroteca” de Pinterest para ver si conseguía ideas nuevas de postre.  Iba buscando algo fácil y rápido, pero distinto de esas recetas “estrella” que suelo hacer cuando no tengo mucho tiempo.  Ví una receta de marquesa de chocolate cuya elaboración se parecía mucho a la de mi mousse de chocolate;  pero más fácil aún porque las claras no iban montadas a punto de nieve.  No me convencían mucho las cantidades de la receta, se las cambié un poco y me lancé a ver qué pasaba.  Y el resultado fue buenísimo.  No tanto la decoración de la tarta, que estoy probando mangas y boquillas nuevas y salió un poco cursi el adorno de nata montada, pero qué le vamos a hacer. 

El que más contento estaba era mi marido: “¡Por fin has dado con la receta del brownie bueno!”.  Y Rosario ha decidido que a pasado a ser su tarta preferida. Así que se ha ganado un sitio en mi cuaderno de “Recetas de mamá” y, por lo tanto, en el blog.

Va la receta:

INGREDIENTES:

  • 300 g de chocolate negro
  • 250 g de mantequilla
  • 6 huevos
  • 300 g de azúcar
  • 30 g de harina (puede ser maizena)

MODO  DE HACERLO:

Derretir al baño María el chocolate con la mantequilla.  Mientras tanto, batir los 6 huevos con el azúcar con un batidor de varillas.

Cuando el chocolate y la mantequilla estén derretidos, se saca del baño María y se deja enfriar unos minutos.  Se va echando entonces encima de los huevos batidos con el azúcar, sin dejar de mezclar con el batidor de varillas.

Se tamiza la harina y se añade a la mezcla.

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Se engrasa y enharina un molde de unos 25 cm (quitando el exceso de harina).  Se vierte la masa, que no debe quedar muy espesa.

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Se mete al horno a 200 grados 30 minutos.  Yo lo metí sin haber precalentado el horno y salió perfecto.

Dejar enfriar antes de desmoldar.   Yo lo hice un poco rápido, y se rompió un poco la capa de arriba, que queda más durita. 

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Se puede adornar con nata montada, dulce de leche, azúcar glass, frutos rojos, acompañarlo con helado de vainilla…  Sea como sea, ¡está buenísimo!

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Alfajores andaluces

P1140605¿Os acordáis de las típicas cajas de surtido de polvorones?  Llevo años sin comprar una, pero recuerdo que siempre había unas barritas que se parecía mucho a los polvorones, pero la consistencia era más dura y tenía trozos de almendra más gordos:  los alfajores.  Pues bien, el año pasado estaba Juan viendo la tele, y topó con un programa en el que hacían alfajores.  Vio que tenían almendras, y miel, y le apeteció mucho probarlos.  Así que busqué recetas, las adapté al gusto de casa, y me lancé a hacerlos.  Las recetas que he encontrado tienen clavo, por ejemplo, pero en casa no nos gusta esta especia y lo he suprimido.  De todos modos, deben ser como las recetas del gazpacho, que cada uno tiene la suya y no hay dos iguales.  Con las cantidades que hice salieron unos 40 alfajores, y son contundentes.  Así que divido las cantidades por dos aquí.

Tanto las avellanas como las almendras son tostadas pero no saladas.   Para las avellanas, suelo comprar un paquete de avellanas tostadas y escoger las que están ya peladas, es lo más rápido.  En cuanto a las almendras, si no las encuentro tostadas sin sal y peladas, las compro crudas peladas y las tuesto en el horno con el grill.  Hay que vigilarlas para que no se quemen.  Va la receta:

INGREDIENTES:

  • 210 g de miel
  • 50 g de avellanas tostadas y peladas
  • 75 g de almendras tostadas y peladas
  • 100 g de pan rallado
  • 1 cucharadita de harina
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 cucharadita de ajonjolí / sésamo
  • 1 cucharadita de anís en grano
  • 30 g de azúcar y 30 de agua

Para envolverlos:

  • 50 g de agua y 50 g de azúcar
  • 100 g de azúcar glace

MODO DE HACERLO:

Preparar un almíbar clarito con los 30 g de azúcar y los 30 de agua, en un cazo.  Se mezcla bien antes de que esté caliente, en cuanto empieza a calentarse hay que dejar de remover.  Y en cuanto empieza a hervir se baja el fuego y se deja a fuego suave unos 5 minutos.  Se aparta del fuego y se cambia de cacharro para que no siga calentándose.  Se reserva.

Se trituran los frutos secos tostados en un robot.

Calentar la miel hasta que empiece a hervir, y apartar del fuego.

Añadir a la miel los frutos secos, la canela, el sésamo y el anís, la harina, el pan rallado y el almíbar guardado.  Se queda una masa pegajosa.  Pasarla a una bandeja, o a un plato grande.

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Ir tomando porciones de masa, apretándola para que se compacte bien y se les da luego forma de cilindro.  Se pasan a una bandeja forrada con papel de horno.

Se prepara el segundo almíbar, igual que el primero.  Se pasa también a otro recipiente y se deja enfriar.

Pasar los alfajores de uno en uno por el almíbar y rebozarlos luego con el azúcar glace.

Se dejan reposar encima del papel de horno.

Cuando estén bien secos se pueden envolver con papel de seda.

 

 

Melanzane alla parmigiana

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O berenjenas a la parmesana, en román paladino.  Este plato le encanta a Sol, siempre lo toma cuando va a Italia a ver a Borja, y de vez en cuando se lo hago en casa.  Es fácil de hacer aunque un poco lento, y está rico.  En el fondo es como una lasaña de queso, pero con berenjena en vez de pasta.  Doy las cantidades de la fuente que hice en casa, ese día comíamos 7.  Va la receta.

INGREDIENTES:

  • 3 berenjenas medianas o dos grandes
  • 10 tomates para la salsa
  • 3 bolas de queso mozzarella
  • 150 g de queso parmesano rallado
  • aceite de oliva, sal, orégano y albahaca (si es fresca mejor, pero también sirve la especia seca)

MODO DE HACERLO:

Lo primero que hay que hacer es lavar las berenjenas, quitarles las puntas y cortarlas en rodajas de medio centímetro de grosor aproximadamente.  Se hacen capas con ellas en un colador grande, y entre capa y capa se salan por encima.  Se dejan así entre media hora y una hora, para que pierdan el amargor.

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Mientras, se prepara la salsa de tomate.  Podéis usar tomate “de bote” y os ahorráis este paso.  Pero con el casero está más rico.  Se pelan los tomates.  Suelo hacerlo de dos maneras.   La primera es escaldándolos:  se pone agua a hervir, se hace un corte en cruz en la piel del tomate por la parte inferior, cuando hierve el agua se van metiendo de uno en uno unos 20 segundos y se sacan con una espumadera a un bol con agua fría.  La piel sale entonces muy fácil. Para el segundo método se necesitan menos cacharros:  pasar un cuchillo por el lado que no corta por todo el tomate, apretando un poco, como si lo estuviéramos pelando.  La piel se va despegando y es fácil quitarla luego. 

También se pueden meter en el microondas, pero yo nunca lo he probado.  Una vez pelados, se cortan en dados y se sofríen en una sartén con aceite, sal, una cucharada de azúcar, orégano y albahaca durante 10 a 15 minutos.  Se reserva.

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Se secan las rodajas de berenjena entre dos hojas de papel de cocina.  En una sartén con muy poco aceite, se van haciendo a la plancha.  No hay que tenerlas mucho rato, un minuto por cada lado a fuego fuerte.  Tampoco hay que volver a salarlas.  Pero sí tendréis que ir reponiendo aceite de vez en cuando. 

Se pueden hacer también en una fuente al horno, con un chorrito de aceite por encima, a 180º , hasta que estén tiernas y doradas.

Se precalienta el horno a 180ª.

Se monta entonces el plato.  En una fuente de horno se pone una primera capa de salsa de tomate, y encima una de berenjena. Encima, rodajas de mozarella y queso parmesano rallado.  Otra capa de tomate, otra de berenjena y otra de quesos,  y si os quedan ingredientes volvéis a empezar:  tomate, berenjena, quesos. 

Si tenéis albahaca fresca, podéis poner algunas hojas encima de los quesos antes de la siguiente capa de tomate, le da un sabor buenísimo.  Si no, no pasa nada.  Y si se os acaba el tomate casero podéis echar mano del de bote (me pasó la última vez que lo hice:  sólo tenía 6 tomates y me quedé corta de salsa).  La última capa será de queso (pero sin albahaca esta vez).

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Se mete la fuente en el horno unos 20 minutos, y 10 minutos más con el grill a gratinar.

¡A ver si os gusta!