Natillas

Hoy toca otra receta dulce, ¡ya lo siento Maca!  La hice en verano, un poco a ojo, para aprovechar las yemas que sobraron de una tarta de limón y de una de queso, y mis hijos me pidieron que escribiera bien las cantidades porque era “la receta de natillas definitiva” (José dixit).  Así que aquí van las cantidades para una familia numerosa.  Para menos gente, se pueden dividir las cantidades por dos.

INGREDIENTES:

  • 1 litro de leche, y un poco más para desleír la maicena
  • 6 yemas
  • 150 gr. de azúcar
  • 40 gr. de maicena
  • 2 ramas de canela

MODO DE HACERLO:

Por un lado, se baten los huevos, se añade un dedo de leche y la maicena.  Se mezcla todo bien hasta que la maicena esté bien incorporada y no tenga grumos.

Por otro lado, se pone la leche a cocer con el azúcar y las ramas de canela.  Cuando esté empezando a hervir (salen burbujitas alrededor del cazo), se separa del fuego.  Se deja infusionar unos minutos y se retiran las ramas de canela.

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Con un cucharón, se va echando leche caliente sobre la mezcla de yemas y maicena y se va removiendo.  Es importante hacerlo poco a poco para que las yemas no se cuajen.

natillas-2 Entonces se vuelca esta mezcla sobre el resto de la leche caliente y se vuelve a poner al fuego, suave: no tiene que voler a hervir.  Al principio, está muy líquido y hay espuma en la superficie de las natillas.  Hay que tener paciencia y no dejar de remover con una cuchara de madera.  Al cabo del rato la espuma desaparece, y las natillas habrán espesado.  Ése es el punto bueno.  Otro truco para saber cuándo están hechas es coger un poco de natillas en la cuchara de madera, y pasar el dedo:  si se mantiene una raya sin natillas están ya.  

Se vierten en un bol, se espera a que se enfríen un poco y se meten en la nevera.

En casa les gusta mucho la capa de natillas que se queda cuajada en la superficie cuando se meten en la nevera.  Pero si a vosotros no os gusta, no tenéis más que cubrirlas con papel film tocando la superficie.  Para servirlas, se espolvorean con canela, y se pueden acompañar con galletas María.  Ya siento que se me olvidó hacer la foto de las natillas acabadas.  Ya la colgaré la próxima vez que la haga.

Tarta de chocolate y galletas

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Me pidió esta receta en verano “Juan Hijo”.  Juan es el segundo, se casó hace un par de años y ya tiene dos niños, Juan y Luis.  Luis acaba de nacer, el 5 de agosto.  “Juan Nieto” cumplía 1 año el 12, de agosto también (sí, se llevan un año menos una semana los dos hermanos, habéis contado bien).  Y su padre le quería hacer la típica tarta de cumpleaños de casa, la de chocolate y galletas.  Y la buscó en el blog…  pero no estaba.  Prometí hacérsela yo (promesa incumplida, porque el mismo día 12 falleció mi padre después de varios meses de lucha contra el cáncer – “el bicho” le llamaba mi abuela – y el pobre nieto se quedó sin tarta.  Pero eso es otra historia.)  El caso es que retomo el blog después de unos meses complicados, de un verano agridulce y en plena vuelta al cole, a petición de mi hijo.

Esta tarta era la que hacían en casa de “Juan Padre” (mi marido, vaya) para los cumpleaños.  Me la pasó mi suegra al poco tiempo de casarme.  Al principio la hacía con galletas Chiquilín, para que saliera rectangular.  Pero…  un día se me habían acabado, y la hice con galletas María.  “¡Mamá!  ¡Qué bonita!  ¡Con forma de flor!”, dijo Sol.  Y desde entonces nunca más usé Chiquilín.

Ahí va la receta, Juan, para la próxima.

INGREDIENTES:

  • 1 huevo
  • 125 gr de mantequilla blanda, pero no derretida
  • 125 de azúcar (mejor glace para que no se note en la mezcla del chocolate, pero se puede utilizar azúcar normal)
  • 200 gr de chocolate negro
  • 2 vasos de leche con dos cucharadas generosas de azúcar, + 1 ó 2 cucharadas de leche para el chocolate
  • 1 paquete de galletas María, o de galletas Chiquilín (si queréis que la tarta sea rectangular;  con las dos sale muy buena)

MODO DE HACERLO:

Separar la yema de la clara y montar la clara a punto de nieve

Derretir el chocolate al baño María con muy poquita leche, y dejar templar.

Mezclar mientras la mantequilla con el azúcar y batir (con la batidora de varillas eléctrica lo hago yo);  añadir la yema y volver a batir.  Añadir el chocolate derretido y mezclar, y por último mezclar con cuidado la clara montada a punto de nieve.

En un cacharro apto para microondas, calentar los dos vasos de leche con las dos cucharadas de azúcar (en la receta de mi suegra la leche no se mezclaba con azúcar sino con dos cucharadas de coñac o ron;  pero como era para los niños, lo cambié).  Si a mitad de tarta se acaba la leche, se calienta otro vaso más con más azúcar.

En la fuente en la que se vaya a servir la tarta, ir colocando las galletas empapadas en la leche, con cuidado de que no se rompan;  encima, una capa de crema de chocolate, y seguir alternando capas de chocolate y galletas (dependiendo del tamaño de la base de la tarta, saldrán 2 o 3 pisos.  en ésta salieron dos).  Hay que acabar con crema de chocolate.

Se deja descansar unas horas en la nevera, se adorna como se quiera y listo.

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A ver si te sale bien, Juan, ¡ya nos dirás!