Peras en almíbar con chocolate

P1110277

Hoy es el cumpleaños de mi hermana pequeña.  ¡Sí, nació el 29 de febrero!  ¡Muchas felicidades, María!  Ayer nos invitó a comer para celebrar que este año cumplía años “de verdad” y no tuve que preparar comida en casa.  Pero eso no quiere decir que la cocina haya estado parada este fin de semana.  Eso sí, ha sido cocina “de supervivencia”, con lo que quedaba en la nevera:  croquetas de jamón, tortillas de calabacín, jamón empanado y unas peras en almíbar con chocolate.  Estaba un poco en las nubes, y fui haciendo fotos de la preparación de las recetas (calabacín cortado, jamón picado…) ¡pero ninguna de los platos acabados!  Hoy he repetido la única que podía  (ya no tenía jamón, ni calabacines, ni huevos…), para hacer la foto y poder colgarla.  Es una receta muy fácil, buena, y tiene la ventaja de que los niños (y los no tan niños) comen fruta sin protestar.  A ver si os gusta.

INGREDIENTES:

  • 1 pera por persona
  • 1 cucharada de azúcar por pera
  • canela en rama
  • 1 tableta de chocolate negro de 300 gr
  • 80 gr de mantequilla
  • 2 cucharadas de leche
  • agua

 

MODO DE HACERLO:

Pelar las peras, partirlas por la mitad y quitar el corazón con una puntilla.

 Poner las mitades de pera en el fondo de una cacerola amplia para que no se monten unas encima de otra, espolvorear el azúcar por encima, poner la rama de canela y cubrir con agua.  

Poner a cocer a fuego medio hasta que estén algo transparentes y al pincharlas con una aguja ésta entre y salga muy fácil. Yo las he tenido una media hora, primero con la cacerola destapada pero a mitad de cocción las tapé.

Mientras tanto, preparar la salsa de chocolate.  En un cazo al baño María poner la tableta de chocolate negro en trozos, la leche y la mantequilla.  Es muy importante que el agua del baño María no llegue a hervir, hay que tener paciencia.  Tampoco hace falta remover mucho.  Cuando esté todo derretido, ir añadiendo agua poco a poco hasta conseguir una salsa algo espesa pero que pueda servirse con un cucharón sin problemas.  Lo siento, desde que empecé el blog me he ido preocupando por tomar tiempos y sobre todo cantidades (porque hago muchas cosas a ojo), pero ya he dicho que este fin de semana no estaba yo en pleno uso de facultades y no medí la cantidad de agua.  Creo, en cualquier caso, que no eché más de un vasito de vino de agua. 

Sacar las peras del almíbar y esperar a que se enfríen.  Las serví con el almíbar y el chocolate aparte en dos salseras, porque a algunos no les gusta el chocolate, y a otros el almíbar.  En casa hay una regla que aplicamos casi siempre:  probar un poco de todo, aunque no te guste (¿”es obligatorio tomar ésto”? es una de las preguntas retóricas que hacen mis hijos “por si cuela”; porque la respuesta suele ser un SÍ como una casa).  Pero para todas las reglas hay excepciones, y los postres son una de ellas en casa:  si a alguien no le gusta el chocolate, pues que no tome.  ¡Eso sí, las peras no se las perdoné a nadie!

Anuncios

Gâteau basque

P1110244Llevo tiempo queriendo hacer gâteau basque.  Mentiría si dijera que era un postre típico de los veraneos en San Sebastián en casa de los abuelos.  De esa época el postre que recuerdo con más cariño es el Mont Blanc, unas natillas enlatadas con sabor a chocolate, caramelo, café o vainilla que compraba mi abuela cuando pasaba de compras a Francia.  ¡Me encantaba!  Pero sí recuerdo haber visto gâteaux basques en los escaparates de las pastelerías francesas, y siempre se me antojaban…  

Santi nos hizo uno el año pasado durante sus vacaciones, que me supo a gloria.  Pero yo no lo había hecho nunca, porque suelo hacer los postres con muy poco tiempo y para éste se necesitan unas cuantas horas.  Hoy tenía más tiempo, así que he echado mano de Pinterest, donde guardé hace mucho una receta que tenía muy buena pinta:  “Le gâteau basque de ma grand-mère” (El pastel vasco de mi abuela);  es del blog “Mathilde en cuisine“.   Aquí va la receta:

INGREDIENTES (Para un molde de 24 cm de diámetro)

Para la masa:  

  • 360 gr. de harina
  • 180 gr de mantequilla blanda
  • 180 gr de azúcar
  • 2 huevos
  • la punta de un cuchillo de levadura en polvo
  • Una pizca generosa de sal
  • opcional: ralladura de medio limón (yo no le he puesto)
  • 1 yema de huevo para pintar la tarta

Para la crema pastelera (es la receta de las 1080 de Simone Ortega):

  • 1/2 litro de leche + 3 cucharadas
  • 5 cucharadas de azúcar (3+2)
  • 2 cucharadas soperas de maizena
  • 1 cucharada sopera rasa de harina de trigo
  • 3 yemas de huevo
  • cáscara de limón, sin nada de blanco para que no amargue

MODO DE HACERLO:

Poner en un cuenco la harina, la levadura y la sal (y la ralladura de limón si decidís ponerla), y mezclarlo todo.  Incorporar el azúcar y la mantequilla blanda en trozos y trabajarlo rápido con la punta de los dedos hasta que quede con una textura arenosa.  Añadir entonces los huevos y amasar.  Al principio se pega mucho a los dedos, pero al cabo de unos minutos empieza a ser más manejable.  Formar entonces una bola y dejarla reposar en la nevera envuelta en papel film, por lo menos durante una hora (yo la he tenido dos para que fuera más fácil trabajar con ella luego).  

P1110222

Mientras la masa está en la nevera, se prepara el relleno.

Se pone el medio litro de leche al fuego con 3 cucharadas de azúcar y la cáscara de limón.  Casi nunca la pongo rallada.  Suelo pelar el limón a tiras, y echar 6 tiras en la leche.  Siempre 6, porque luego hay que quitarlas y así no se me olvida ninguna.

Mientras se calienta, sin que llegue a hervir, se baten bien en un cuenco la maizena y la harina, las 3 yemas, las 3 cucharadas de leche fría y las dos de azúcar que faltan.  Hay que procurar que no queden grumos.

Cuando la leche está caliente, se coge un poco con un cazo y se va echando encima de la mezcla de yemas, muy poco a poco para que no cuajen las yemas.  

P1110225

Se vuelca todo otra vez en la cacerola y se pone a fuego bajo unos cinco minutos hasta que espese.  Se vierte en un cuenco y se deja enfriar.

Pasado el tiempo de enfriado de la masa en la nevera, precalentar el horno  a 180º.  Separar la masa en dos trozos de manera que uno de ellos sea un tercio nada más, y el otro dos tercios.  Estirar este último con el rodillo.  Lo normal es hacerlo encima de una superficie enharinada para que no se pegue, pero hoy en mi cocina había “overbooking”:  la mesa estaba ocupada por Juan y las dos pequeñas haciendo aperitivos (canapés de atún con mayonesa y cazuelitas de champiñones con nata y eneldo).  Me he tenido que conformar con la encimera de la lavadora, y en vez de poner harina he estirado la masa entre dos hojas de papel film.  Hay que conseguir un círculo de unos 27 cm de diámetro.  Engrasar un molde y forrar con la masa la base y las paredes.

Rellenar con la crema pastelera.  Estirar la otra porción de masa y cubrir con ella la crema.  Cerrar muy bien los bordes  para que no se salga el relleno al hornear.

Pintar la superficie con la yema batida. ( La clara no se desperdicia: con ésta, y las 3 de la crema pastelera, se puede hacer un bizcocho de clara de huevo, o unas lenguas de gato, o un soufflé…  Creo que yo haré el bizcocho.  Ya colgaré la receta).

Meter al horno a 180º, 40 – 45 minutos.   El pastel tiene que quedar bien dorado.  Nosotros lo hemos comido templado, y estaba bueno.  Pero lo mejor es dejarlo a temperatura ambiente hasta que se enfríe totalmente.  Está espectacular.

P1110243

En vez de hacer el relleno con masa pastelera, se puede poner una confitura de cerezas negras.

 

 

Tarta de almendra

P1110217He hecho trampa:  ¡he repetido un postre que ya he hecho este año!  O debería decir este curso.  Durante el primer trimestre, para ser más exactos (deformación profesional:  cuento los años por cursos escolares, no por el calendario civil).  En 2015.  Y estamos en 2016.  Así que realmente no me he saltado la regla de “No repetir platos ni postre en todo el año” vigente en casa para los domingos.  No he podido resistirme a la tentación.  Es una tarta muy fácil de hacer, rápida, nada pesada, buenísima.  Me dio la receta mi hermana pequeña, María: trabajaba de azafata de congresos para sacarse un dinerillo y le tocó acompañar a las mujeres de los congresistas extranjeros a una clase de cocina española en Alambique, una escuela de cocina extraordinaria.  Me imagino que actualmente habrían linchado a los organizadores de tal evento por machistas, por no llevar a las mujeres a montar en kart por ejemplo, pero en esa época era un planazo.   Allí que se fue María, y volvió cargadita de recetas en inglés y en francés.  Una de ellas es la de hoy.  Por cierto, mi hermana María nació un 29 de febrero.  ¡Este año “sí cumple años”!  Habrá que celebrarlo por todo lo alto…

A por la receta:

INGREDIENTES:

  • 250 gr. de almendra molida
  • 4 huevos
  • 220 gr. de azúcar
  • un pellizco de sal
  • 200 gr. de mantequilla, derretida
  • azúcar glace para decorar la tarta

 

MODO DE HACERLO

Precalentar el horno a 160º.

En el vaso de la batidora, batir los 4 huevos con el azúcar y la sal.  Incorporar la mantequilla derretida y seguir batiendo.  Incorporar finalmente la almendra molida con una espátula o una lengua.

Engrasar con un poco de mantequilla un molde (si es desmontable, mejor), y verter la masa.  El molde que uso es muy práctico, el borde es de silicona pero la base es una bandeja blanca de cerámica estupenda para sacarla a la mesa.  El desmoldado es facilísimo.

Meter en el horno hasta que al pinchar la tarta con una aguja, ésta salga limpia (unos 30 minutos).

P1110211

Dejar enfriar y desmoldar.  

Decorar con azúcar glace, con la ayuda de un colador para que el azúcar se reparta de manera uniforme por toda la tarta.  Este paso lo suelen hacer mis hijas pequeñas.  Hace años hice una cruz de Santiago de papel para decorar la tarta, pero a mis hijas les divierte más poner una cuchara de palo, o un tenedor, o – como ha hecho María mi hija esta vez – un dibujo con palillos:  la “S” de Santiago.

Mini-quiches

P1110179La comida de ayer fue fácil de preparar:  fondue de queso y volcanes de chocolate con helado de leche.  La fondue se prepara en dos minutos, los volcanes de chocolate eran congelados y el helado lo había preparado Santi (le salió buenísimo).  Aun así estuve toda la mañana en la cocina, porque preparé unas mini-quiches y tuve que hacerlas en cuatro tandas.  Unas de champiñones, y las otras de espárragos con salmón.  Habría sido más fácil y más rápido hacer quiches grandes, pero las quería para el aperitivo.  También hice brioches con queso brie, pero ¡tengo que perfeccionar la receta antes de colgarla!  Va la receta de las quiches, pues.

INGREDIENTES:

  • 3 láminas de masa quebrada refrigerada
  • 4 huevos
  • 400 ml de nata
  • 200 ml de leche
  • 1 bandeja de champiñones
  • 4 – 5 lonchas de bacon
  • 1 manojo de espárragos trigueros finos
  • 3 lonchas de salmón ahumado
  • sal y pimienta
  • aceite
  • mantequilla
  • perejil picado

Nota:  si queréis hacer quiches grandes, por cada molde:  1 lámina de masa quebrada, 2 huevos, 200 ml de nata y 100 ml de leche.  Para el relleno sirven las mismas cantidades que he dado arriba).

MODO DE HACERLO:

Se lavan y se cortan los champiñones.  Se hacen en una sartén con una gota de aceite y dos nueces de mantequilla, y perejil picado.  Se salan casi al final, para que no suelten mucha agua. Se corta el bacon en tiras y se hace en una sartén sin nada de aceite.  No tiene que quedar muy hecho.  

 

Por otro lado se cortan los espárragos en trozos (de unos dos cm.), se salan y se saltean unos minutos.  Tienen que quedar “al dente”.  Se corta el salmón en tiras.

P1110174

Se baten los 4 huevos, la nata y la leche.  Se salpimenta.  Y se reserva en una jarra para que sea más fácil rellenar los moldes.

Se extienden las láminas de masa quebrada con el rodillo para dejarlas más finas y se cortan círculos con un cortapastas algo mayor que el diámetro de los moldes.  

Se untan los moldes con mantequilla y se cubren con la masa.  Se ponen unos garbanzos en cada molde y se meten al horno a 180-200º para que se dore un poco la masa, unos cinco minutos.

Se saca del horno la bandeja de moldes, se les quita los garbanzos y se rellenan con champiñones y bacon unos, y con espárragos y salmón otros.  Por encima se vierte la mezcla de huevos, nata y leche, con cuidado de que no se desborde.  Se puede espolvorear queso rallado por encima ( normalmente lo hago), pero entre el brie del aperitivo y la fondue de comida no quise añadir más queso al menú.  

P1110172

Se vuelve a meter al horno y se deja unos 15 minutos hasta que estén cuajadas las quiches.  Se nota porque se hincha un poco el relleno, aunque al sacarlas del horno se baja.  Como sólo tengo una bandeja de 12 moldes, repetí la operación cuatro veces, dos con relleno de champiñones y dos con relleno de espárragos.

Pizza-empanada

P1110160

Este es el nombre que pusieron mis hijos al plato, por aclamación popular como casi siempre.  Es la cena de ayer.  Yo estaba liada con las crêpes y Rosario se ofreció a hacer la cena.  Lo hizo todo ella, salvo abrir la puerta del horno y sacar la bandeja (“¡Claro! Eso no lo hago yo que me quemo, que soy pequeña”).  Le prometí que si su plato estaba bueno lo colgaría en el blog, y aquí está.  Estaba muy bueno.  Aprobado por el jurado familiar, según costumbre.  Y como se había quejado Maca, la mayor, de que sólo cuelgo recetas de postres:  “También nos interesan los platos salados, que luego voy a hacer algo, un redondo por ejemplo, y no me acuerdo bien de cómo lo hacías”, la receta de la pequeña me ha venido estupendamente para arrancar con recetas saladas a petición de la mayor.

Porque Rosario es la pequeña, tiene casi diez años ya (¡cómo pasa el tiempo de rápido!), y se ha metido en la cocina para ayudarme desde que era muy chica.  Lo que más le gustaba era empanar (¡os podéis imaginar cómo acababa de harina!) y hacer pastitas.  Un día de estos haremos pastitas y colgaré la receta.  Pero ahora lo que toca es la receta de la pizza-empanada, “cocina de supervivencia” (Rosario dixit).   Las fotos también son suyas.  Y como iba a colgar esta entrada por la noche, y Rosario se tenía que ir a dormir, me la ha dictado antes de acostarse.  Así pues esta entrada es totalmente suya.

INGREDIENTES:

  • dos masas de hojaldre (de las de nevera, de las congeladas no)
  • 2 paquetes de salchichas cortadas en trocitos
  • 4 lonchas de bacon cortadas en tiritas
  • 1/2 paquete de queso rallado, pero no el de polvitos (es decir, no el de tipo parmesano)
  • unas cucharadas de tomate frito

 

MODO DE HACERLO:

Precalentar el horno a 200º.

Se estira una de las placas de hojaldre.  Se pone en una fuente de horno con el papel debajo.  Se cortan las salchichas y las lonchas de bacon.  Se ponen encima del hojaldre, dejando unos 4 ó 5 cm sin relleno desde el borde.  Espolvorear el queso por encima y también unas cucharadas de tomate frito.

Estirar un poco la otra placa de hojaldre y tapar con ella el relleno.   Doblar el borde de abajo sobre el de arriba.  Pintar con huevo.

 

Meter al horno unos 20-30 minutos, hasta que esté dorado el hojaldre.

Se puede también espolvorear el relleno con orégano, antes de taparlo claro.P1110161

¡Gracias por la cena, Rosario, estaba buenísima!

 

Crêpes

P1110159Ayer fue 2 de febrero,  día de la Candelaria, la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo y la Purificación de la Virgen María.  En Francia es costumbre hacer crêpes y comerlas con la familia, los amigos y los compañeros de clase.  Por supuesto, hay que darles la vuelta en el aire, con cuidado de que no se caiga ninguna al suelo, porque sería signo de mala suerte.  Dice la tradición que hay que hacerlas con la mano derecha, mientras se sujetan dos monedas con la izquierda.   Y que la primera crêpe es la más importante:  una vez dorada, hay que envolver esas monedas en la crêpe y colocar el paquetito en lo alto de un armario para asegurar la prosperidad de la familia hasta el 2 de febrero del año siguiente.  ¡Cuántas supersticiones para celebrar una fiesta cristiana!

Yo estudié en un colegio francés de niñas, en el que me reenganché luego de profesora…  hasta hoy.  Y en el que matriculé a mis hijas cuando nacieron.  Con esto quiero decir que hace ya muuuuuuuuuuchos años que adopté esa costumbre francesa, y en casa hacemos crêpes todos los años por la Candelaria.   Y cuando mis hijas llegan a 6º de Primaria, preparamos también crêpes para el cole, porque “le jour des crêpes” es ya toda una tradición en ese curso: las alumnas traen crêpes pero también siropes, fruta, crema de chocolate, mermelada, azúcar, nata…  todo tipo de relleno.  Se juntan en el comedor a comérselas y las profes tenemos el privilegio de que nos inviten a catarlas.   Como este año María (la octava) está en 6º, el lunes por la tarde nos dedicamos a hacer crêpes para que pudiera llevarlas el martes al colegio.  

Van pasando los “niños” por la cocina al olor de las crêpes para ver qué hacemos.  “¿Puedo hacer una?”  Darles la vuelta es todo un reto, ¡pero quien consigue hacerlo bien se queda orgullosísimo!  Por supuesto, ni sujetamos monedas con la izquierda ni guardamos una crêpe hasta el año siguiente (¡nos las comemos todas!)  Y si se nos caen al suelo…   aplicamos la mundialmente conocida “regla de los 2 segundos”  (ó 5, ó 10, que mis hijos no se ponen de acuerdo);  aquélla que dice que si se cae algo al suelo y se recoge antes de que pasen 2, ó 5, ó 10 segundos, se puede comer tranquilamente.

Hacer crêpes no es difícil, aunque entre el tiempo de reposo y el de cocción de las crêpes sí hay que prever unas dos horas.  Aquí va la receta, para que podáis celebrar la Candelaria “a la francesa”.  

INGREDIENTES:  (para unas 24 crêpes)

  • 180 gr. de harina
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 4 huevos enteros + 2 yemas
  • 340 ml. leche
  • Mantequilla para la sartén

 

MODO DE HACERLO:

Se tamiza la harina sobre un cuenco para que no salgan grumos en la masa.  Se hace un hueco en el centro donde se ponen los huevos y las yemas batidos.  Se mezcla todo incorporando la harina poco a poco.  Se añade la leche y se mezcla bien.  Si salen grumos se puede batir la mezcla con una batidora para quitarlos.

P1110158

Se deja reposar en la nevera 30 minutos como mínimo.

Pasado el tiempo de reposo, se pone una sartén a fuego medio y se unta el fondo con mantequilla (lo hago con un pincel para evitar el exceso de grasa).  Se remueve la masa y sobre la sartén caliente se vierte un poco  con un cucharón, empezando por el centro y girando la sartén para que quede todo el fondo bien cubierto.  Si hay exceso de masa, se retira.  No tiene que quedar una capa muy gorda.  Se pone al fuego, y al cabo de un minuto, cuando empieza a estar el borde dorado y empieza a cuajar la masa, se pasa una espátula por el borde y se voltea la crêpe, dejándola otros 30 segundos del otro lado.

Si no os sale darle la vuelta en el aire, se puede hacer con la mano o con una espátula.  Según se van haciendo, se van apilando en un plato.  Un truco es espolvorearlas con un poco de azúcar cuando salen de la sartén.

Se pueden rellenar con cualquier cosa, dulce o salado.  En casa triunfan espolvoreadas con azúcar y con un chorrito de zumo de limón por encima.

Joyeuse fête de la Chandeleur!

280px-Andrea_Mantegna_049
La Presentación de Jesús en el Templo             Andrea Mantegna – 1465

 

Pastel de frutos rojos

P1110157Este fin de semana ha venido Santi de San Sebastián, tiene “semana blanca” en la Universidad.  Santi es el sexto, y está estudiando en la Basque Culinary Center.  Para celebrarlo, y aprovechando unos vales-descuento de un supermercado muy bueno, se fue Juan a la compra con las niñas y trajo cosas distintas.  Distintas de las habituales del carro de la compra de una familia numerosa. quiero decir.  Entre ellas, unas frambuesas y unos arándanos que usé para el postre del domingo.  Aquí va la receta:

INGREDIENTES:

Para la masa:

  • 250 gr. de harina
  • 125 gr. de mantequilla blanda
  • 2 huevos, + 1 para pintar la masa
  • 1 pellizco de sal

Para el relleno:

  • 800 gr. de frutos rojos (yo puse casi 600 gr. de fresas, una cajita de frambuesas y otra de arádanos)
  • 120 gr. de azúcar
  • 30 gr. de maicena
  • el zumo de medio limón
  • 30 gr. de mantequilla blanda

MODO DE HACERLO:

Se prepara primero la masa. Se pone la harina mezclada con la sal haciendo un volcán, los huevos batidos en el hueco del centro y la mantequilla en trozos por encima.  

CAM00776Se mezclan los ingredientes con los dedos, sin amasar mucho para que quede la masa quebradiza.  Se forma una bola que se divide en dos, se envuelve cada porción en papel film y se mete en la nevera media hora.

Se estira una de las porciones de masa con un rodillo.  Cuando la saqué de la nevera estaba un poco blanda y era difícil hacerlo, por mucho que pusiera harina en la mesa para que no se pegara.  Solución:  extender la masa entre dos hojas de papel film.  Se unta un molde con mantequilla y se forra la base y las paredes con esta masa. Se vuelve a meter en la nevera media hora más.  Usé un molde desmontable cuya base es un plato de cerámica y el borde es de silicona, así que es muy práctico porque al desmoldar el pastel queda ya emplatado.  

Mientras, se prepara el relleno mezclando las frutas (las fresas partidas en trozos), el azúcar y el limón.  Pasada la media hora, se saca el molde de la nevera y se rellena con la fruta, poniendo la mantequilla en trocitos por encima.

P1110146

Se extiende la otra porción de masa con el rodillo y se tapa con ella el relleno, sellando bien los bordes.

Se hacen unos cortes en cruz en la masa para que salga el vapor y se pinta el pastel con el huevo batido.  

P1110150

Se mete al horno 30 minutos a 200º.  Al cabo de los 30 minutos se abre el horno;  si el pastel está dorado, está ya la tarta.  Si no, bajar el horno a 170º y dejar el pastel 5 ó 10 minutos más.  Se habrá salido líquido del relleno por los cortes, es normal.

P1110152

Dejar enfriar antes de desmoldar.  Se puede servir frío o templado (que es la opción que más gusta en casa).  Para acompañar, nata montada o unas natillas claritas van muy bien.  Aunque solo, como lo tomamos el domingo en casa, está buenísimo.

P1110156

¡Ya lo siento, la fotografía sigue siendo mi asignatura pendiente!